A las 5:31am de hoy nos llegó un mail a todos los pasajeros del vuelo LA601 (LAN / Los Angeles, US - Santiago, Chile) para decirnos que el vuelo programado par las 13:25 de hoy Domingo había sufrido un atraso de 12 horas. Por lo tanto, en vez de llegar a las 5:44am del lunes, llegaríamos cerca de las 17:30 del lunes, perdiendo todo el día hábil.
Por el horario del aviso, recién en el aeropuerto, a las 08:00am para tomar el vuelo LA8162 desde San Francisco a Los Angeles (operado por American Airlines), nos dimos cuenta del cambio de vuelo, sin tener muchas opciones de cambio.
Al llegar a Los Angeles, nos recibieron con un papel que dice que nos llevaran a un hotel, con almuerzo y cena incluídas, mínimos por un cambio arbitrario por parte de la aerolínea para maximizar sus ingresos a través de vuelos llenos (o sobrevendidos).
El tema es que llegando al hotel, los cerca de 40 pasajeros que veníamos en el mismo vuelo y sufrimos el cambio, necesitábamos reagendar nuestras actividades planeadas para el lunes, por lo que el acceso a internet se hacía indispensable. Nos dimos cuenta que no venía incluído y que cada uno debía pagar por su uso.
Llamé a las oficinas chilenas de LAN, contándoles la situación, a lo cual me respondió una amable señorita, diciéndome que no podían hacer nada, que ese costo lo debíamos asumir nosotros.
Esta situación, por más pequeña que sea en términos de montos y volúmen, se repite día a día en muchas industrias donde las empresas se aprovechan de la vulnerabilidad de los clientes y del bajo índice de reclamos, maximizando utilidades y sociabilizando las pérdidas. Lo mismo sucede -a distintas escalas- con La Polar, el Costanera Center, la procesadora de cerdos en Freirina, etc…
¿Cuando vamos a parar los abusos?
Es hora que los ciudadanos saquemos la voz y nos volquemos a demandar estas injusticias diarias que pasan desapercibidas, pero que van sumando impotencia frente a empresas que hacen lo que quieren.
Hoy, para muchos, LAN no ha sido el “encanto de volar”, sino que todo lo contrario.
Giorgio Jackson